La velocidad no es otra cosa más que una rápida manifestación de la fuerza, o sea que todos los velocistas son fuertes. Esta fuerza viene dada por el predominio de fibras rápidas y explosivas, también conocidas como FT I y II. Y el porcentaje de fibras musculares viene determinado genéticamente, sin posibilidad alguna de modificación.
Algunas investigaciones muestran un corrimiento de las fibras rápidas a explosivas luego de un trabajo específico de velocidad, pero igualmente se sabe que un adulto entrenado puede esperar mejorar su tiempo en 100 metros en un 15-20% como mucho (Weineck, 88).
